La importancia de la tiamina (vitamina B1), vitamina A y el sodio en tu embarazo.
Descubre los beneficios de consumir vitamina B1 (tiamina), vitamina A y sodio durante el embarazo.
El sodio
Ayuda a mantener el equilibrio de los líquidos.
Estimula la transmisión de impulsos nerviosos.
Los médicos recomiendan que las mujeres embarazadas y lactantes consuman 1.5 g de sodio al día. Se encuentra en:
Carnes saladas.
Nueces.
Margarina.
Mantequilla.
Sal.
Tiamina (vitamina B1)
Ayuda a producir energía a partir de los carbohidratos, en todas las células del cuerpo. Es necesaria para el funcionamiento normal del sistema nervioso y los músculos, incluido el corazón.
Las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia deben consumir 1.4 mg de tiamina al día.
Se encuentra en:
Panes integrales enriquecidos y fortificados.
Cereales fortificados.
Arroz o pasta integrales.
Vitamina A
Estimula el crecimiento y desarrollo de las células de tu bebé.
Es indispensable para la función normal del ojo.
Ayuda a que los ojos vean normalmente en la oscuridad.
Promueve el crecimiento y la reparación de los tejidos del cuerpo.
Ayuda a mantener el sistema inmunológico de su bebé.
Protege al cuerpo de infecciones manteniendo la salud de la piel y de los tejidos de la boca, el estómago, los intestinos y las vías respiratorias.
Tu bebé y tú necesitan vitamina A todos los días. Pero el exceso durante el embarazo puede aumentar el riesgo de defectos de nacimiento.
La cantidad diaria recomendada es de 770 microgramos de vitamina A al día para las mujeres embarazadas.
Se encuentra en:
Hígado.
Productos lácteos fortificados.
Verduras y frutas de color anaranjado o verde oscuro (melocotón, durazno, calabaza, melón, batata, mango, zanahoria, espinaca, col rizada, brócoli).
Vitamina B5 (ácido pantoténico)
Estimula el sistema inmunológico.
Ayuda a producir anticuerpos, hormonas y glóbulos rojos.
Fomenta el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas.
Estimula el crecimiento y desarrollo normales.
La cantidad diaria recomendada es de 6 mg de vitamina B5 al día para las mujeres embarazadas, y de 7 mg al día durante la lactancia.
Se encuentra en:
Carne.
Pescado.
Queso.
Granos enteros.
Consulta a tu médico.